lunes, 29 de abril de 2013

PENSAMIENTOS ATRACTORES Y AMOR




El título de la entrada de hoy puede resultar desconcertante, pero quería dar a entender que “Los siete pasos del Amor” tienen una fundamentación en conceptos evolutivos y psicológicos. La tercera línea de evolución de “Los siete pasos del Amor” es la evolución cultural. Para tener un determinado desarrollo personal, conductual y de relación es necesario tener un desarrollo cultural o dicho de otra manera, una forma de comprender el mundo.

La forma de comprender el mundo es la forma en que genero mi mundo. Las experiencias no son independientes de lo que pienso de ellas. Por eso trabajar las creencias es fundamental para modificar las circunstancias de mi vida.

Lo siguiente es una lista de pensamientos relacionados con cada uno de “Los siete pasos del Amor”, cada uno de estos pensamientos es un pensamiento “atractor”.

El concepto atractor proviene de la dinámica de sistemas. Un sistema “atractor” es aquel en el que los demás elementos del sistema se estructuran en torno a un punto, aunque en apariencia el sistema es caótico. El atractor actúa a modo de imán, de forma que atrae hacia sí a los demás elementos.

Este concepto es muy útil para entender la evolución mental, puesto que la mente también es un sistema regido por leyes dinámicas no lineales. Los pensamientos también actúan como atractores, de forma que las experiencias y los conceptos, aparentemente caóticos en mi vida, son literalmente atraídos por ciertos “pensamientos-forma” que determinan mi comprensión del mundo y por lo tanto las experiencias que vivo.

Es fundamental entender que la apariencia caótica de ciertas situaciones no son más que un reflejo de esos “pensamientos-forma” que sostengo, pensamientos que sólo yo puedo cambiar y que además, tengo el poder de cambiarlos.

¿Qué atraigo a mi vida? ¿Atraigo amor y prosperidad?¿O atraigo conflicto y dolor? Tú puedes cambiar tu vida, pues como dice Louise L. Hay, nadie más puede pensar en tu mente. Lee con cuidado la siguiente lista, si uno de estos pensamientos genera una fuerte impresión en ti, es posible que estés ante un “atractor”. Revisa de qué forma se relaciona con tu desarrollo personal para descubrir en cuál de “Los siete pasos del Amor” se desenvuelve tu vida. Probablemente, esto dará sentido a las relaciones que estableces contigo mismo y con los demás. Comprender es el primer paso para amar, para poder decidir lo que quiero, más allá de condicionamientos aprendidos. La vida es un gran aula de aprendizaje, disfrutemos de este recorrido de amor, sabiduría y perdón.

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 1: “No puedo vivir sin ti”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 2: “Te necesito”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 3: “El poder de mi vida está en mí”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 4: “Soy capaz de transformar mi vida”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 5: “Decido mi vida”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 6: “Voy a cocrear mi vida con tu ayuda”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 7: “Como es dentro es fuera. Soy parte del Todo”

 

Sinceramente, espero que esta entrada os ayude a modificar vuestra comprensión del mundo.

Un cordial saludo

Los siete pasos del Amor

 

 

 

jueves, 25 de abril de 2013

EL AMOR ES UN REGALO



El amor es un regalo, por eso sólo puede vivirse desde el presente. Cualquier acto de amor se da ahora. ¿Cuántas veces nos empeñamos en vivir un pasado que sabemos que no regresará? ¿Cuántas veces dejamos de vivir por recordar o anticipar lo que sucedió y sucederá en nuestras vidas?

Tienes la opción de vivir desde lo que sucede o elegir anclado en los mismos errores. Cualquier opción es válida, pero cualquier opción depende única y exclusivamente de ti.

Somos los creadores de nuestra vida, no las víctimas de nuestra circunstancia. Sentir el ahora, vivir el regalo de la vida tal y como sucede en este mismo momento es la mejor forma de conocerme a mí mismo. No se puede amar aquello que no se conoce, por lo tanto no podemos amarnos desde el rencor del pasado, desde el recuerdo nostálgico de lo que fue, desde la pereza de los objetivos inalcanzables.

Yo soy capaz de cualquier cosa que me proponga, ahora, en este instante, porque en este instante concreto tengo la posibilidad de elegir lo que quiero pensar, lo que quiero realizar en mi vida, lo que quiero materializar en este momento.

La magia no existe, existe el reconocimiento de mi verdadera esencia, más allá de mi historia personal, más allá de los condicionamientos impuestos desde fuera. Mi verdadera esencia está en mí y es infinita, si reconozco esta verdad, ahora, el mundo es un gran supermercado de regalos inagotable donde sólo tengo que escoger lo que quiero.

Empecemos a vivir ahora, empecemos por reconocer el presente, el regalo.

Los siete pasos del Amor

jueves, 18 de abril de 2013

LA ENERGÍA CURATIVA DE PERDONAR A OTROS





Hay una cuestión de “Los siete pasos del Amor” que siempre crea un poco de confusión y un bastante de polémica: El tema del perdón. Por eso me gustaría hablar un poco sobre como entender el perdón en el camino hacia el amor.

En primer lugar, para mí el odio está ubicado en el segundo paso del amor. Cuando nos enfrentamos a las pasiones, la línea que separa el amor del odio es muy delgada.
El odio es la pasión que sobreviene cuando el objeto de mi deseo no cumple con las expectativas que me he creado sobre él. Y eso significa que la causa del odio, al igual que la del amor, no está en el otro, sino dentro de mí. Por lo tanto, yo soy el único que puede dejar de odiar.

Ahora bien: ¿Qué motivos puedo tener yo para perdonar a alguien que me ha hecho mucho daño? Realmente no hay ninguno, es una cuestión de elección. Amor y odio son energías contrapuestas, cuanto más de uno, menos de otro.
El odio nos permite seguir ligados apasionadamente a eso otro que un día amamos, aunque ahora no queramos saber nada de él. El odio nos cierra a la experiencia del amor, porque al destinar nuestra energía al otro, nos impide destinarla a nosotros mismos, que somos la fuente del amor.

Odiar no es un juicio respecto de lo bueno o malo que alguien es, odiar es una elección sobre lo que quiero en mi vida. De la misma manera, perdonar no es un juicio sobre lo que me hicieron o dejaron de hacer, sino un acto para desprenderme de ese alguien que puede que me hiciera daño.

Somos los únicos que tenemos acceso a nuestras emociones, es el maravilloso regalo de ser humanos, tener la capacidad de pensar sobre ellas, de convertirlas en sentimientos, es el ejercicio de nuestra libertad.
Sólo tú puedes decidir qué quieres sentir, aunque no puedas decidir la calidad emocional de tus experiencias.

El odio actúa como la grasa en un vaso de cristal. Por mucho que lo llenemos de agua, si la grasa permanece, nadie querrá beber en él. Sólo tú tienes el poder de limpiar el vaso o dejarlo sucio. Las causas de por qué está manchado no importan, sólo es importante lo que quieras hacer ahora.

Y ahora es el momento para, definitivamente, limpiar nuestro vaso. Este es uno de los objetivos de “Los siete pasos del Amor”, conocer nuestras manchas para acertar con el detergente más adecuado. 
No pueden coexistir amor y odio, perdonar es el primer acto de amor incondicional que podemos hacer, no hacia otros, sino hacia nosotros mismos. Porque perdonar es descubrir que la fuente del amor nace en nosotros. Y cuando descubrimos esto, una nueva primavera amanece en nuestro interior.

Los siete pasos del Amor 

martes, 9 de abril de 2013

EL AMOR ESTÁ EN TI



En la vida nos han dicho que la generosidad es una de las mayores virtudes del Ser Humano, una de las características de la bondad…Y creo que es cierto, pero…¿Qué damos? ¿Con qué intención? ¿Regalamos sinceramente o lo hacemos desde la necesidad de recibir algo a cambio?

Estas son las preguntas que nos planteamos desde el tercer paso de “Los siete pasos del Amor” y conviene contestar con cuidado. El Amor está dentro de nosotros, así que no necesitamos que nos quieran a través de nuestros regalos. El Amor está dentro de nosotros, así que no podemos regalar aquello que no tenemos.

Si ponemos a los demás por delante de nosotros, al final nos quedaremos vacíos y estaremos regalando humo, necesidades no cubiertas y frustraciones. El tercer paso de “Los siete pasos del Amor” se basa en la Autodependencia y se manifiesta en la reciprocidad. En la idea de que yo soy la persona más importante de mi vida.

Mi vida es lo más importante y si quiero regalarte mi vida, no me queda otra que tener una vida digna de ser regalada. Quiero tratarte como me trato yo, así que a ambos nos conviene que me trate realmente bien, puesto que somos iguales.

El amor a uno mismo no es un gesto de egoísmo, es una necesidad personal de crecimiento. Es una oportunidad de compartir mi experiencia personal. Sólo desde este amor a uno mismo, puedo empezar a entender lo que significa el amor a los demás, el amor a lo demás.

Cuídate mucho, quiérete mucho, llénate mucho, acéptate mucho…porque es la única forma de que me cuides, me quieras, me llenes y me aceptes, realmente como soy, realmente como eres. Es la única forma de que podamos compartir nuestra vida, la única forma de convivir sinceramente.

Feliz semana a tod@s

Los siete pasos del Amor 

viernes, 5 de abril de 2013

AMAR EL AMOR:UN EJERCICIO PARA ENCONTRAR



Resulta que a cuenta de nuestros enfados y desilusiones muchas veces gritamos a los cuatro vientos: “No creo en el amor”. Si consideramos que el amor es la fuente de lo que realmente soy, lo que estoy diciendo realmente es “No creo en mí mismo” y este pensamiento se convierte en un callejón de muy difícil salida.

¿Cómo romper este círculo vicioso? Desde “Los siete pasos del Amor” os proponemos empezar por el principio y el principio en este caso es, simplemente amar. Amar a la fuente del Amor, para empezar a descubrir que más que un sentimiento, el Amor es el origen de todo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos.

No creer en el Amor es tanto como decir que no creo en el aire que respiro o la tierra que piso. Por eso hay que empezar por ser conscientes de que aun sin querer, estamos respirando, conscientes de que estamos pisando tierra, sea la que sea.

Por eso te propongo el siguiente ejercicio que practicamos en el taller “Los siete pasos del Amor”:

Sitúate delante de un espejo donde puedas verte de cuerpo entero (si estás solo o sola es mejor que lo hagas sin ropa). Respira profundamente cinco veces o hasta que comiences a notar que estás más tranquilo y relajado.
Observa cada parte de tu cuerpo: Tus ojos, tu boca, tu nariz, tu pecho, tus caderas, tu sexo, tus piernas, tus manos, tus pies…Obsérvalos sin juzgar, detenidamente, tranquilamente, el tiempo que consideres, dejando que cualquier emoción que se presente esté ahí, sin más.
Agradece todo lo que esa parte del cuerpo te da, busca el agradecimiento en tu corazón, agradece sinceramente todo lo que tu cuerpo hace por ti.
Cuando hayas observado tu cuerpo así, lleva tus manos cuatro dedos por encima del ombligo, donde está situado el centro de tu poder personal. Visualiza una estrella de luz que nace dentro de ti, justo en ese lugar. Deja que poco a poco la estrella vaya generando más y más luz.
Cuando quieras, mueve la estrella para llevarla allí donde hayas sentido dolor o rechazo, a esas partes de tu cuerpo que no te gustan, que rechazas sin querer o aquellas que te hubiera gustado que fueran de otra manera. Utiliza la estrella para llevar más amor y agradecimiento a esas partes.
Cuando estés preparado, mira a tus ojos y agradece el amor que nace en ti, que está ahí presente, como el aire que respiramos, aunque no nos demos cuenta siempre.

Espero que este ejercicio te resulte tan sanador y agradable como me ha ayudado a mí y que podamos compartir la experiencia.

Un gran abrazo

Los siete pasos del Amor

martes, 2 de abril de 2013

VOLVER AL CORAZÓN





Hoy me gustaría compartir con vosotros una cita de Claudio Naranjo, en concreto de su libro “Entre meditación y psicoterapia” pues me parece una de las claves del cuarto paso de “Los siete pasos del amor”.

“La consciencia de sí mismo y el conocimiento de sí mismo, funciones ambas del desarrollo interior de la persona, parecen estar dotados de una cierta tendencia a contagiarse”.

El cuarto paso es el del conocimiento de sí mismo, un conocimiento que nace del descubrimiento libre del yo, así que Claudio nos da la clave para caminar desde el tercer paso de la “Autodependencia” al cuarto paso del “Conocimiento”

No puede haber conocimiento sin consciencia, pero a la vez, la consciencia es el medio para conocerse a sí mismo, merced a un “reconocerse” a uno mismo, que yo considero un “re-cordarse”, en el sentido original del término: Volver al corazón.

Así pues, en realidad conocerse no es más que volver al corazón de uno mismo, explorarse y ser consciente de nuestros deseos, necesidades, potencialidades y límites. Es un conocimiento donde también necesitamos a otro que nos sirve, a la vez, de guía y espejo. Es un conocimiento que nos hace darnos cuenta de una de las verdades más olvidadas e importantes: Somos únicos, cada ser individual es parte de esta sinfonía del Universo y sin cada uno de nosotros, no puede existir esta música, quizá hubiera otra, pero no ésta. Así que “reconozcámosnos”  como lo que verdaderamente somos, seres únicos, insustituibles, perfectos en nuestra imperfección, pero absolutamente necesarios en el orden perfecto de las cosas

Los siete pasos del Amor