martes, 26 de marzo de 2013

CURACIÓN Y GRATITUD


La verdadera curación no puede darse sin gratitud. Si consideramos el amor como energía, necesariamente se contrapone al odio y al rencor. Todos los pensamientos que generamos para desear mal a alguien son una oportunidad perdida para generar actos de amor, esto es, cómo facilitar nuestras vidas y facilitar a las personas que nos rodean que el paso por este mundo sea la mejor experiencia posible para todos.



El Amor es la energía de la salud, del perdón, de la gratuidad, de la bondad. La gratitud supone aceptar las cosas tal como son, admitiendo que son para mi mayor bien aunque en este momento concreto, no pueda encontrar el sentido de lo que me está sucediendo. Gratitud supone confianza. Confiar en las circunstancias concretas que conforman mi vida, cualquier otra actitud es dejar de vivir, dejar de existir. Y esas circunstancias son las que son, mis emociones, mis pensamientos, mis relaciones, mis ambientes y también mis recuerdos y mis necesidades.

Querer vivir la vida que no es mía, no puede llevar a otra situación que a la enfermedad y la desdicha, a esa infelicidad que es en el fondo, la causa de toda enfermedad.

El cuerpo es una máquina perfecta, escuchemos lo que nos dice, porque más allá de su dolor, el sol brilla recordándonos lo que necesitamos para sanar y ser felices. Sencillamente

Los siete pasos del Amor

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