Este pequeño mantra se
encuentra en uno de los libros de Louise L. Hay: “Usted puede sanar su vida”.
Comentábamos la semana pasada que los “pensamientos atractores” tienen el poder
para organizar y modificar nuestro mundo, tanto nuestro sistema de creencias
como el mundo externo a nosotros.
El descubrimiento del poder de
nuestros pensamientos, cuando les ponemos verdadera intención, nos hace de una
vez por todas responsabilizarnos de nuestra vida, así, el primer prójimo que
encuentro soy yo mismo.
En el tercer paso de “los siete pasos del Amor”, aprendo a quererme a mí
mismo, a aceptarme, a alejar la dependencia para poder vivir desde la
reciprocidad. Un fantástico ejercicio de aceptación y compromiso conmigo mismo
es la repetición de este mantra…
¿Cuántas veces nos criticamos a
nosotros mismos? ¿Cuántas veces hacemos algo que sabemos que nos hiere
simplemente porque es lo que se espera de nosotros? ¿Cuántas veces alejamos de
nosotros la abundancia, el sosiego y el amor por pensar que no somos lo
bastante buenos para merecerlo?
Me quiero y me acepto, todo
está bien en este momento, soy consciente de que las circunstancias que tengo
ahora son las que necesito para mi mayor bien, aunque aún no entienda del todo
cómo sucederá eso. Confiemos en que todo está donde tiene que estar y el
Universo por sí mismo se encargará de hacer que se cumplan todos nuestros
sueños. Sólo tenemos que dejarle actuar, confiar en nuestra intuición y alejar
las preocupaciones.
Me quiero y me acepto…no importa
lo que haya hecho, no importa lo que esté haciendo
Me quiero y me acepto…no
importa los errores que cometí, me comprometo a hacer lo que puedo hacer ahora
Me quiero y me acepto…no
importa el daño que me hicieron en el pasado
Me quiero y me acepto…sin
condiciones
Los siete pasos del Amor
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