La cita que sirve de título a
la entrada de esta semana resume a la perfección el objetivo de “Los siete pasos del Amor”. ¿Cuántas veces vemos cosas
cuando tenemos a una persona delante? Pero no somos meros espectadores de
nuestra vida y por lo tanto, los demás no son meros objetos que pasan por ella.
El Amor desde esta perspectiva
puede considerarse como la capacidad para ver personas, personas que tienen una
consciencia propia, que como tal, están en mi vida para cumplir su propio
propósito y alcanzar de esta forma el mayor bien para todos los implicados.
Quizá estamos tan acostumbrados
a la cosificación de todo lo que nos rodea, a usar el mundo en nuestro propio
beneficio que nos olvidamos de lo más esencial, que vivimos rodeados de otros,
que sienten, piensan y actúan como nosotros.
El reconocimiento de un “otro”
como una persona es un logro maravilloso de la consciencia humana, aunque no
siempre seamos capaces de darnos cuenta. El Amor es el reconocimiento verdadero
de la verdadera esencia de la persona que tenemos enfrente y como tal esencia
es perfecta en su potencialidad.
No hay más que dejarse llevar
por nuestro verdadero ser para reconocer al verdadero ser que late en el
corazón de los otros, de todos los otros, de todos los “tús” que nos cruzamos
en cada esquina. Seres con consciencia y por lo tanto con sus problemas, con
sus vicios, con sus traumas pero también con la capacidad innata de
resolverlos.
Todos estamos en el camino de
la curación, cada cual en el suyo. Reconocer que eres un paso para mi propia
liberación y que yo soy un paso para la tuya, más allá de diferencias aparentes
y externas, es uno de las aprendizajes más amables y quizá más importantes de
los que tengamos que realizar en nuestra vida.
La próxima que estés frente a
una persona, puede que no quieras dejarte arrastrar por las emociones que te
produce, que al fin y al cabo no son más que ecos de tu propio interior,
intenta ir más allá de la apariencia para descubrir la esencia perfecta que
late debajo de esos ojos que te están mirando. Seguramente, en ese instante,
descubrirás el Amor.
Los siete pasos del
amor