lunes, 20 de mayo de 2013

EL "YO" QUE VE "TÚS" NO ES EL "YO" QUE VE COSAS


La cita que sirve de título a la entrada de esta semana resume a la perfección el objetivo de “Los siete pasos del Amor”. ¿Cuántas veces vemos cosas cuando tenemos a una persona delante? Pero no somos meros espectadores de nuestra vida y por lo tanto, los demás no son meros objetos que pasan por ella.

El Amor desde esta perspectiva puede considerarse como la capacidad para ver personas, personas que tienen una consciencia propia, que como tal, están en mi vida para cumplir su propio propósito y alcanzar de esta forma el mayor bien para todos los implicados.

Quizá estamos tan acostumbrados a la cosificación de todo lo que nos rodea, a usar el mundo en nuestro propio beneficio que nos olvidamos de lo más esencial, que vivimos rodeados de otros, que sienten, piensan y actúan como nosotros.

El reconocimiento de un “otro” como una persona es un logro maravilloso de la consciencia humana, aunque no siempre seamos capaces de darnos cuenta. El Amor es el reconocimiento verdadero de la verdadera esencia de la persona que tenemos enfrente y como tal esencia es perfecta en su potencialidad.

No hay más que dejarse llevar por nuestro verdadero ser para reconocer al verdadero ser que late en el corazón de los otros, de todos los otros, de todos los “tús” que nos cruzamos en cada esquina. Seres con consciencia y por lo tanto con sus problemas, con sus vicios, con sus traumas pero también con la capacidad innata de resolverlos.

Todos estamos en el camino de la curación, cada cual en el suyo. Reconocer que eres un paso para mi propia liberación y que yo soy un paso para la tuya, más allá de diferencias aparentes y externas, es uno de las aprendizajes más amables y quizá más importantes de los que tengamos que realizar en nuestra vida.

La próxima que estés frente a una persona, puede que no quieras dejarte arrastrar por las emociones que te produce, que al fin y al cabo no son más que ecos de tu propio interior, intenta ir más allá de la apariencia para descubrir la esencia perfecta que late debajo de esos ojos que te están mirando. Seguramente, en ese instante, descubrirás el Amor.

Los siete pasos del amor

lunes, 13 de mayo de 2013

PACIENCIA: HACIA EL QUINTO PASO DEL AMOR




- Maestro, preguntó el discípulo, mientras observaba los tejados nevados del frío invierno. ¿Cuándo se derretirá la nieve?
El Maestro lo miró con cariño y preguntó: ¿Cómo están los tejados?
- Blancos, Maestro.
- Cuando no lo estén, la nieve se habrá derretido.

Lo quiero ya, dice el Ego. Todo llega a su tiempo, conoce el Ser.

Las cosas son lo que son. La paciencia es el arte de amar el proceso, de aceptar las cosas como son, sabiendo que pueden llegar a manifestar su esencia. Una bellota es un roble en su esencia, pero necesita cuidados y tiempo. Una bellota no es un roble, pero si vive como bellota, algún día se convertirá en uno.

Tener paciencia es amar la realidad de lo que es. Tener paciencia es confiar en la vida. Tener paciencia es alimentar el sueño callado de la esencia de los seres.

Ya soy, en lo profundo de mí, todo lo que necesito ser. Ya tengo todo lo que necesito tener. Ya existo en plenitud. Puede ser la plenitud de la semilla, que aún no es árbol, pero en cualquier caso es plenitud.

El quinto paso de “los siete pasos del Amor” es la creatividad, la creatividad nos lleva al Plan de nuestra vida, a materializar aquellas facetas de nosotros mismos que sólo nosotros podemos llevar a cabo. No puede haber amor sin confianza y no puede existir confianza allá donde la paciencia no ha apostado sus raíces. Confianza en lo que Yo Soy.

Tener paciencia es apostar por el presente sin condiciones, tomar conciencia exacta del momento presente perfecto que se despliega ante mí.

Yo quiero más, quiero lo que tiene él, quiero lo que el otro es, quiero lo que no soy, quiero lo que no tengo…Es el mayor absurdo de los pensamientos, porque no puedo ser lo que no soy, no puedo ser otro, sino que sólo puedo desarrollarme en mis propias capacidades. Desear lo que tiene el de al lado, sólo nos lleva al infortunio de la bellota que quiere convertirse en rosa, sin caer en la cuenta de que también la rosa anhela la fuerza, el vigor y la longevidad del roble.

Las cosas son lo que son. Ahora. Las cosas son lo que son. La paciencia nos hace amar el instante presente, por lo que está y por lo que es, aunque aún no se haya manifestado en nuestras vidas

Los siete pasos del Amor


martes, 7 de mayo de 2013

ME QUIERO Y ME ACEPTO



Este pequeño mantra se encuentra en uno de los libros de Louise L. Hay: “Usted puede sanar su vida”. Comentábamos la semana pasada que los “pensamientos atractores” tienen el poder para organizar y modificar nuestro mundo, tanto nuestro sistema de creencias como el mundo externo  a nosotros.

El descubrimiento del poder de nuestros pensamientos, cuando les ponemos verdadera intención, nos hace de una vez por todas responsabilizarnos de nuestra vida, así, el primer prójimo que encuentro soy yo mismo.

En el tercer paso de “los siete pasos del Amor”, aprendo a quererme a mí mismo, a aceptarme, a alejar la dependencia para poder vivir desde la reciprocidad. Un fantástico ejercicio de aceptación y compromiso conmigo mismo es la repetición de este mantra…

¿Cuántas veces nos criticamos a nosotros mismos? ¿Cuántas veces hacemos algo que sabemos que nos hiere simplemente porque es lo que se espera de nosotros? ¿Cuántas veces alejamos de nosotros la abundancia, el sosiego y el amor por pensar que no somos lo bastante buenos para merecerlo?

Me quiero y me acepto, todo está bien en este momento, soy consciente de que las circunstancias que tengo ahora son las que necesito para mi mayor bien, aunque aún no entienda del todo cómo sucederá eso. Confiemos en que todo está donde tiene que estar y el Universo por sí mismo se encargará de hacer que se cumplan todos nuestros sueños. Sólo tenemos que dejarle actuar, confiar en nuestra intuición y alejar las preocupaciones.

Me quiero y me acepto…no importa lo que haya hecho, no importa lo que esté haciendo
Me quiero y me acepto…no importa los errores que cometí, me comprometo a hacer lo que puedo hacer ahora
Me quiero y me acepto…no importa el daño que me hicieron en el pasado
Me quiero y me acepto…sin condiciones

Los siete pasos del Amor