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viernes, 28 de febrero de 2014

EL ACTO DE AMAR



Si somos amor ¿por qué tenemos esta sensación de vacío interior? ¿Por qué sentimos que nos falta algo por dentro? ¿De dónde viene la experiencia profunda de necesidad? Y lo que es más importante ¿Cómo podemos acabar con ese ansia constantemente insatisfecha?

Para entender la experiencia de vacío interior, un vacío que nos aleja de nosotros mismos, como nos recuerda Claudio Naranjo, debemos entender la naturaleza esencial del ser humano. Por un lado somos parte, parte de un todo. Pero a la vez, somos un ser independiente con necesidades y características diferenciadoras. El amor es la única salida para el conflicto básico del ser humano, el conflicto de mantener la independencia dentro de la cooperación, de mantener la integridad dentro de la fusión, de mantener la coherencia dentro de los límites de una apertura hacia los demás.

Nuestra naturaleza es la de ser parte de un todo que no recordamos, pues aún no estamos en el clímax de nuestro desarrollo. En cada elección que realizamos, tenemos la oportunidad de realizar un acto de amor o un acto de miedo. El amor es algo que nos involucra a cada instante, aunque no sepamos el significado ni las consecuencias de nuestras decisiones o incluso aunque no sepamos que estamos decidiendo. Comprender el acto de amor, saber reconocerlo para poder optar por él, supone realmente amar y acercarnos a la esencia de lo que somos. El acto de amor nos exige manifestar la parte que somos, para poder percibir el todo en el que estamos inmersos. Pero esta percepción no se produce de un día para otro, porque todo nuestra desarrollo está orientado a la integración. Dicho de una manera más sencilla, el amor es la función esencial en nuestra vida, lo único que hemos venido a hacer aquí. Pero amar, manifestar en un acto el amor, no es la manifestación vacía de sentimientos, no es la promulgación de promesas, no es el deseo de estar todo el día con el otro.

El acto de amor es reconocer la gratuidad de la vida, dejarse fascinar por el encanto de un otro distinto que yo, reconocer y promover esas diferencias en mí, comunicar con eficacia lo que soy y lo que quiero y sobre todo generar una vida distinta. Generar, con responsabilidad, las condiciones necesarias para poder desarrollarme como una persona integral. Es decir, ser creativo de forma tal, que todos los actos de mi vida estén destinados a generar vida.

El ser humano en pleno funcionamiento está motivado por la abundancia, mientras que en una condición inferior a la óptima, las motivaciones tienen la cualidad de la deficiencia. La historia evolutiva que estás a punto de emprender es la historia de las motivaciones que te impiden vivir en la abundancia. ¿Qué emociones produce mi comportamiento?¿cómo me siento conmigo mismo al realizar tal o cual cosa?¿qué busco con las acciones que emprendo? Descubrir mis motivaciones más profundas, las que conozco y las que no, las que expreso y las que no, es la única manera de reconocerme, un reconocimiento que no puede darse en soledad, como veremos.


Desde el principio tenemos que aceptar la idea de que la realidad no es un “algo” externo e independiente de lo que nos es “interno”. Todo lo que vivimos y expresamos convive en interacción dinámica y continua, de forma que eso que llamamos ambiente, no es más que la manifestación previa imprescindible para que podamos expresar lo que somos, continuamente. Y expresar lo que somos es expresar nuestros propósitos y nuestra evolución personal. Así que no queda más remedio que entender cómo evolucionamos. La experiencia de amor se convierte así en una experiencia de coevolución consciente en la que está implicada toda nuestra personalidad, nuestra percepción, nuestra vida emocional y nuestra, por qué no decirlo, espiritualidad.

lunes, 24 de febrero de 2014

EL PROBLEMA DEL AMOR


¿Qué es el amor? El amor es el aprendizaje más importante de nuestra vida, porque somos Amor. Es lo único que importa. Porque es la manifestación última de aquello que constituye nuestra verdadera esencia como seres conscientes.

Ya los antiguos griegos decían “conócete a ti mismo” y ese conocimiento generará amor, porque no se puede amar lo que no se conoce. Así que amor y conocimiento están imbricados como las fibras de una estera, pero amar supone algo más que el conocimiento de lo que somos y lo que nos rodea. En la experiencia del amor todos hemos vivido alegría, sentimiento, compromiso, fidelidad, sensación de pertenencia, calidez, seguridad...

Para Fromm el amor es un arte que debe desarrollarse a lo largo de toda la vida, pues el desarrollo de un arte exige dedicación plena. Podemos definir el amor como el arte de superar la separatividad esencial del ser humano. El ser humano es el único animal consciente con esta capacidad para el amor, porque es el único que tiene la capacidad de trascendencia y creatividad. La conciencia se manifiesta a través del amor, que es su producto más inmediato. El hombre es consciente de su propia soledad, por lo que la historia no es más que el intento de resolver el problema fundamental del hecho de la soledad.

Si somos amor ¿por qué tenemos esta sensación de vacío interior? ¿Por qué sentimos que nos falta algo por dentro? ¿De dónde viene la experiencia profunda de necesidad? Y lo que es más importante ¿Cómo podemos acabar con ese ansia constantemente insatisfecha?

La humanidad, a lo largo de su historia, ha tratado de comprender el sentido profundo de estas preguntas, a la vez que ha ido dando respuestas basadas en el estado de sus conocimientos. El ser humano, como individuo, actualiza en cada vida las mismas preguntas y las mismas respuestas, así que el problema del amor es también el profundo problema del sentido mismo de la existencia del ser humano, de mi existencia y la tuya. Para responder a la pregunta del amor no podemos abstraernos del problema del desarrollo y por eso, las próximas páginas hablarán del desarrollo, de cómo nos desarrollamos y en consecuencia, de cómo se desarrolla la capacidad de amar.

La primera conclusión a la que uno llega cuando mira el amor desde este punto de vista es que no existen varios tipos de amor, no existe lo de amar como amigo, el amor de madre, el amor a una pareja o el amor a los animales. El amor, necesariamente, debe ser algo único e indistinto, es un problema que tienen que ver con uno mismo y no con el destinatario de mi amor. Así que la primera distinción importante que haremos será la de objeto y sujeto. Sujeto es el ser que ama, ya veremos cómo y a quién. Objeto es el destinatario de ese amor que se genera en mí.

Cuando decimos que amamos de distinta forma a unas personas que a otras, en realidad lo que estamos haciendo es una clasificación de los objetos del amor, estamos generando un modelo o más bien un sistema de las conductas, normas y circunstancias que establecen mi relación con ese objeto determinado, pero no estamos diciendo nada acerca del amor en sí. Todos recordaremos alguna ocasión en nuestra vida en que una chica o un chico del que estábamos enamorados, nos ha dicho, con mucha diplomacia, que nos quería mucho...pero sólo como amigo. Y todos recordaremos la sensación de disgusto y tristeza que nos embargó en esa situación, ¿por qué? La puntilla está en el sólo. Parece que el amor que dedicamos a los amigos es un amor de segunda categoría. Un amor que nos da para ir al cine, salir a pasear, realizar actividades juntos, compartir gustos y aficiones, pero que aún no es el estado ideal para decidir crear un vínculo con ellos. Y por eso nos entristecemos, porque no nos quieren como a nosotros nos gustaría que lo hicieran.

Si observamos atentamente la situación que he descrito en el párrafo anterior llegaréis a la misma conclusión que he llegado yo, que el amor no puede resolverse exclusivamente en el vínculo que formo con las personas que comparten mi mundo. Eso es lo que Fromm nos enseña cuando dice que el amor es un arte, que tenemos que empezar a preocuparnos más por el cómo amamos, en vez de preguntarnos por lo válido o no que es ese otro a quién amamos.



jueves, 20 de febrero de 2014

El PRINCIPIO DEL SENDERO

Una noche, hará como dos años y pico de esto, estaba tranquilamente en la cama dándole vueltas a un libro que había releído hacía poco, El arte de amar, de Erich Fromm. La idea central del libro es que el amor no tiene que ver con las personas a las que amamos sino con nuestra capacidad de amar.

En esas estaba, cuando una idea cruzó mi mente como un relámpago: si el amor es un arte, entonces se puede aprender y enseñar a amar y desde entonces me propuse aprender este arte para poder enseñárselo a otros.

Y después de varios intentos fallidos, de conocer a muchos maestros, a través de su vida y sus escritos, he llegado a algunas conclusiones sobre el arte de amar y cómo se desarrolla, de eso va el amor consciente, de cómo pasar de la dependencia de la pasión al gozo de la incondicionalidad.

No ha sido un trayecto fácil y desde luego, aún me queda mucho por aprender, pero si quieres acompañarme en este sendero, estaré encantado de tenerte como compañero, compañera, de viaje.



A lo largo de este tiempo he ido haciéndome preguntas y tratando de darle respuestas. Quizá tú te hagas las mismas preguntas y quizá las respuestas que les he dado te ayuden a encontrar tus propias soluciones. No soy un sabio y lo que vas a leer es más el compendio de lo que he ido recopilando y asimilando que una realidad firme y verdadera.

He disfrutado mucho leyendo, viviendo y escribiendo estas páginas, sólo espero que puedas leerlas y vivirlas con el mismo nivel de disfrute que lo he hecho yo y que tu propia capacidad de responder, me ayude a mí también a seguir respondiendo a las nuevas preguntas que sin duda, se van reformulando.

Intentaré una o dos veces por semana, actualizar el blog para que podáis compartir conmigo mis reflexiones, lecturas y vivencias. Quizá en alguna ocasión mi forma de contar te parezca demasiado vehemente, otras demasiado insegura. No me hagas caso, como nos dijo una vez el gran maestro Antonio Méndez, te pido apertura de mente para que me escuches y después, no me hagas caso, pruébalo y dime qué tal te ha ido.

Sin esta interacción el amor no tiene sentido y este blog tampoco, sólo espero que lo disfrutéis y os haga pensar y también que os acerque a Maestros y Maestras que para mí son más que dignos de que sean conocidos por cuántas más personas mejor. Y espero que me perdonen si mi forma de interpretarlos no se ajusta exactamente a lo que ellos quisieron decir.

¿Qué es el amor? ¿Cómo se aprende? ¿Por qué nos enamoramos? ¿Es lícito perdonar? ¿Por qué funcionan o no funcionan mis relaciones? ¿Quién soy? ¿Cómo aceptarme? ¿En qué consiste la incondicionalidad? ¿Dónde encontrar la plenitud? ¿Por qué a veces me siento vacío? ¿Por qué las cosas no son cómo me gustaría?

Estas y otras preguntas son las que me he planteado y sigo plantearme, espero que te guste plantearlas y resolverlas conmigo.

Un abrazo enorme


Los siete pasos del amor

lunes, 17 de febrero de 2014

AMOR CONSCIENTE: UN NUEVO COMIENZO






Hola a tod@s las personas que habéis seguido los siete pasos del Amor:

En primer lugar quiero mostraros mi sincero agradecimiento porque a pesar de no actualizar el blog, me he encontrado con un montón de visitas que no esperaba.

Cuando comencé a escribir había muchos temas por aclarar y reconozco que mis publicaciones eran un poco caóticas, en función de lo que me pedía el cuerpo. Ahora, hay un montón de novedades y un nuevo comienzo que me gustaría compartir con todos vosotros y vosotras.

Los siete pasos del Amor ha dado lugar a un modelo sobre el Amor Consciente. 

A nadie se le escapa que el problema del amor es el problema central del ser humano en este momento. Creemos que la crisis, las guerras y las desgracias son un añadido de nuestra experiencia personal, pero siguiendo a "Un curso de milagros" podemos decir que sólo hay dos significados importantes para toda la variedad de formas que nos encontramos en el mundo: las personas se relacionan dando amor o pidiendo amor. No hay más, aunque desgraciadamente cada día en las noticias, observamos las consecuencias de la falta de amor en el mundo.

Esta no es una publicación romántica. Amor Consciente es un programa de conocimiento y desarrollo personal para saber quién soy, hacia dónde voy y con quién quiero compartir ese camino. Amor consciente es un mapa del amor, acerca de lo que puedo esperar en este momento de mi vida y acerca de lo que me espera en un camino de crecimiento. 

Amor Consciente es un itinerario para salir de los condicionamientos y las diversas dependencias para adentrarnos en el camino de la felicidad y la dicha, por ello he decidido, después de la encuesta que hace tiempo realicé en facebook, que este programa de desarrollo se llame:

AMOR CONSCIENTE: DE LA DEPENDENCIA AL GOZO



Espero que disfrutéis el camino.

Cuando la idea surgió, hace algo más de un año, lo hizo como complemento a un taller de desarrollo personal, vivencial, para aplicar estas ideas y ayudar a otros a caminar por un camino que a mí personalmente me ha ayudado a descubrir parajes maravillosos.

La experiencia me ha hecho ver que aún quedaban muchos flecos para poner en práctica un taller de este tipo, aunque agradezco infinitamente a quienes pasasteis por esa experiencia vuestra confianza y apoyo. 

Hoy, ese taller vivencial sigue siendo un proyecto vital fundamental, aderezado con experiencias personales que me han hecho descubrir el valor de lo que intento transmitir por este medio, pero al fin y al cabo, el amor hay que vivirlo y actuarlo. Por eso decidí crear un programa de siete días para vivir cada uno de los aspectos del desarrollo explicados a través de los siete pasos del amor.

Evidentemente, la separación es relativamente aleatoria, aunque basada en las observaciones y conclusiones de muchas personas y en mi experiencia personal. Sin embargo, es difícil hacer parcelas, por lo que el título de Amor Consciente me parece más adecuado a la realidad, aunque en ocasiones sea importante, para explicarnos la experiencia, acercarnos a la vida con algunos esquemas previos.

En las siguientes entradas os contaré con más detalle en qué consiste este proceso y qué se puede aprender, además de compartir con todos vosotros mis conclusiones acerca de esta energía, la energía de amar, que nos da, literalmente la vida y que nos permite ser lo que realmente hemos venido a ser en este mundo.



Con infinito agradecimiento

Los siete pasos del Amor

P.D.: Para mayor información, consultas o cualquier experiencia que queráis compartir estoy disponible en facebook, a través de este blog (me encantaría) y en los7pasosdelamor@gmail.com

lunes, 8 de julio de 2013

EL TIEMPO LIBRE DESDE LOS SIETE PASOS DEL AMOR


Querid@s amig@s de “Los siete pasos del Amor”:

Después de un tiempo de silencio, me gustaría reiniciar la actividad del blog con este gran mensaje de Paloma Cabadas, extraído de su libro “La muerte lúcida”.

En primer lugar, nos recuerda que el tiempo es lo que hacemos nosotros de él, por lo tanto no es cuestión de andarse quejando de si envejecemos, pues al fin y al cabo, todos lo hacemos, sino de qué hacemos para usar el tiempo sabiamente y con conciencia.

En segundo lugar, ser dueños de nuestro tiempo nos hace ser responsables  y estar comprometidos, precisamente dos de las claves para acceder en nuestro nivel evolutivo y poder llegar al cuarto paso del Amor.

El Amor que se genera desde uno mismo genera también, como producto un deseo sincero de conocer al otro, de compartir con el otro, como ya indiqué en otra entrada de este blog. De pronto, un objeto se hace sujeto y me mira con conciencia, de pronto, conocerme a mí es conocerle a él, de pronto, la vida empieza a volverse fascinante. Donde el enamoramiento prometía una fusión ficticia, el conocimiento del otro genera un sentimiento real y ese conocimiento genera un compromiso que es ante todo un compromiso con mi propia existencia.

Compromiso y libertad son sinónimos, porque querer caminar contigo (en la esfera que quieras), supone sobre todo haber dejado atrás los condicionamientos de lo que los demás me han dicho que debo ser y comenzar a ser yo mismo. En ese nivel, puedo elegir expresar mis verdaderos talentos, unos talentos que he venido a materializar, a expresar aquí y ahora.

No existe libertad sin compromiso, no existe creatividad sin expresión personal, no existe expresión personal sin conocimiento sincero de mí mismo y de todo lo que me rodea. Entender esto, ahora, sin vergüenzas de ningún tipo, sin complejos, sin ataduras, es la mejor forma de usar este tiempo estival que disfrutamos, ya sea en el trabajo o en el ocio de cada día

Feliz semana a tod@s


Los siete pasos del Amor

jueves, 27 de junio de 2013

LOS SIETE PASOS DEL AMOR EN JUNIO




El amor no es sólo un bello sentimiento, es una energía que está en la base de lo que realmente somos.
Con esta idea, el modelo "Los siete pasos del Amor" recorre los distintos momentos de toma de conciencia desde el nacimiento, de forma que puedas evaluar en qué momento de tu evolución personal te encuentras y qué aspectos puedes desarrollar para seguir creciendo en la vía del amor, que no es otra que la vía de la vida.

El taller "Los siete pasos del Amor" es una serie de prácticas guiadas, tanto dinámicas como meditaciones que te ayudarán a conectar con tus posibilidades de desarrollo y a explorar la energía ilimitada que se encuentra dentro de nosotros: La energía de amar.

Para cada uno de los siete pasos hay dinámicas que ayudan a conectar con nuestra energía para amar, por lo tanto empezamos liberándonos de nuestras corazas, esas defensas que todos llevamos y que nos impiden relacionarnos adecuadamente con nosotros mismos y con los demás.
Para mí es fundamental quererse a uno mismo para que las relaciones con los demás sean sanas y adecuadas, por eso hay varios ejercicios destinados a curar algunas de nuestras heridas pasadas, desarrollar el perdón por esas situaciones o relaciones que no nos gustan y mejorar nuestro amor propio.

Después hay algunos ejercicios para compartir nuestra energía con la de los otros asistentes al taller. Relacionarnos así, desde el punto de vista energético, nos ayuda a descubrir quienes somos en realidad y quienes son en realidad las personas con las que nos relacionamos, más allá de nuestras máscaras.

Otro paso importante para el amor es la creatividad, por eso hay un par de dinámicas orientadas a encontrar nuestra creatividad y desarrollarla en nuestra vida.
Por último, el amor es la energía de lo que realmente somos todos. Intentamos descubrir esa energía común a través de una meditación que nos conecta con el Todo, con el Amor, directamente. Es el último paso y nos ayuda a descubrir la grandeza de todo lo que nos rodea.
Espero que esta información te resulte útil y también te permita compartirlo con otras personas. 

El taller se impartirá este domingo 30 de Junio en la Sala Samadhi Prana. Calle Emilio Muñoz 1, 1-C. (Metro Hermanos García Noblejas) En horario de 10:00 a 20:00 horas
La inversión en el taller son de 30 € a 75 € (30 € en concepto de reserva de plaza + donación voluntaria a la finalización del mismo).


Más información en 
los7pasosdelamor@gmail.com y en www.facebook/Los siete pasos del amor.

Es importante que lleves ropa cómoda y algo para comer, puesto que comeremos todos juntos en la misma sala. También es importante que lleves calcetines y una toallita, puesto que estaremos descalzos en la sala.
  


lunes, 20 de mayo de 2013

EL "YO" QUE VE "TÚS" NO ES EL "YO" QUE VE COSAS


La cita que sirve de título a la entrada de esta semana resume a la perfección el objetivo de “Los siete pasos del Amor”. ¿Cuántas veces vemos cosas cuando tenemos a una persona delante? Pero no somos meros espectadores de nuestra vida y por lo tanto, los demás no son meros objetos que pasan por ella.

El Amor desde esta perspectiva puede considerarse como la capacidad para ver personas, personas que tienen una consciencia propia, que como tal, están en mi vida para cumplir su propio propósito y alcanzar de esta forma el mayor bien para todos los implicados.

Quizá estamos tan acostumbrados a la cosificación de todo lo que nos rodea, a usar el mundo en nuestro propio beneficio que nos olvidamos de lo más esencial, que vivimos rodeados de otros, que sienten, piensan y actúan como nosotros.

El reconocimiento de un “otro” como una persona es un logro maravilloso de la consciencia humana, aunque no siempre seamos capaces de darnos cuenta. El Amor es el reconocimiento verdadero de la verdadera esencia de la persona que tenemos enfrente y como tal esencia es perfecta en su potencialidad.

No hay más que dejarse llevar por nuestro verdadero ser para reconocer al verdadero ser que late en el corazón de los otros, de todos los otros, de todos los “tús” que nos cruzamos en cada esquina. Seres con consciencia y por lo tanto con sus problemas, con sus vicios, con sus traumas pero también con la capacidad innata de resolverlos.

Todos estamos en el camino de la curación, cada cual en el suyo. Reconocer que eres un paso para mi propia liberación y que yo soy un paso para la tuya, más allá de diferencias aparentes y externas, es uno de las aprendizajes más amables y quizá más importantes de los que tengamos que realizar en nuestra vida.

La próxima que estés frente a una persona, puede que no quieras dejarte arrastrar por las emociones que te produce, que al fin y al cabo no son más que ecos de tu propio interior, intenta ir más allá de la apariencia para descubrir la esencia perfecta que late debajo de esos ojos que te están mirando. Seguramente, en ese instante, descubrirás el Amor.

Los siete pasos del amor

lunes, 13 de mayo de 2013

PACIENCIA: HACIA EL QUINTO PASO DEL AMOR




- Maestro, preguntó el discípulo, mientras observaba los tejados nevados del frío invierno. ¿Cuándo se derretirá la nieve?
El Maestro lo miró con cariño y preguntó: ¿Cómo están los tejados?
- Blancos, Maestro.
- Cuando no lo estén, la nieve se habrá derretido.

Lo quiero ya, dice el Ego. Todo llega a su tiempo, conoce el Ser.

Las cosas son lo que son. La paciencia es el arte de amar el proceso, de aceptar las cosas como son, sabiendo que pueden llegar a manifestar su esencia. Una bellota es un roble en su esencia, pero necesita cuidados y tiempo. Una bellota no es un roble, pero si vive como bellota, algún día se convertirá en uno.

Tener paciencia es amar la realidad de lo que es. Tener paciencia es confiar en la vida. Tener paciencia es alimentar el sueño callado de la esencia de los seres.

Ya soy, en lo profundo de mí, todo lo que necesito ser. Ya tengo todo lo que necesito tener. Ya existo en plenitud. Puede ser la plenitud de la semilla, que aún no es árbol, pero en cualquier caso es plenitud.

El quinto paso de “los siete pasos del Amor” es la creatividad, la creatividad nos lleva al Plan de nuestra vida, a materializar aquellas facetas de nosotros mismos que sólo nosotros podemos llevar a cabo. No puede haber amor sin confianza y no puede existir confianza allá donde la paciencia no ha apostado sus raíces. Confianza en lo que Yo Soy.

Tener paciencia es apostar por el presente sin condiciones, tomar conciencia exacta del momento presente perfecto que se despliega ante mí.

Yo quiero más, quiero lo que tiene él, quiero lo que el otro es, quiero lo que no soy, quiero lo que no tengo…Es el mayor absurdo de los pensamientos, porque no puedo ser lo que no soy, no puedo ser otro, sino que sólo puedo desarrollarme en mis propias capacidades. Desear lo que tiene el de al lado, sólo nos lleva al infortunio de la bellota que quiere convertirse en rosa, sin caer en la cuenta de que también la rosa anhela la fuerza, el vigor y la longevidad del roble.

Las cosas son lo que son. Ahora. Las cosas son lo que son. La paciencia nos hace amar el instante presente, por lo que está y por lo que es, aunque aún no se haya manifestado en nuestras vidas

Los siete pasos del Amor


martes, 7 de mayo de 2013

ME QUIERO Y ME ACEPTO



Este pequeño mantra se encuentra en uno de los libros de Louise L. Hay: “Usted puede sanar su vida”. Comentábamos la semana pasada que los “pensamientos atractores” tienen el poder para organizar y modificar nuestro mundo, tanto nuestro sistema de creencias como el mundo externo  a nosotros.

El descubrimiento del poder de nuestros pensamientos, cuando les ponemos verdadera intención, nos hace de una vez por todas responsabilizarnos de nuestra vida, así, el primer prójimo que encuentro soy yo mismo.

En el tercer paso de “los siete pasos del Amor”, aprendo a quererme a mí mismo, a aceptarme, a alejar la dependencia para poder vivir desde la reciprocidad. Un fantástico ejercicio de aceptación y compromiso conmigo mismo es la repetición de este mantra…

¿Cuántas veces nos criticamos a nosotros mismos? ¿Cuántas veces hacemos algo que sabemos que nos hiere simplemente porque es lo que se espera de nosotros? ¿Cuántas veces alejamos de nosotros la abundancia, el sosiego y el amor por pensar que no somos lo bastante buenos para merecerlo?

Me quiero y me acepto, todo está bien en este momento, soy consciente de que las circunstancias que tengo ahora son las que necesito para mi mayor bien, aunque aún no entienda del todo cómo sucederá eso. Confiemos en que todo está donde tiene que estar y el Universo por sí mismo se encargará de hacer que se cumplan todos nuestros sueños. Sólo tenemos que dejarle actuar, confiar en nuestra intuición y alejar las preocupaciones.

Me quiero y me acepto…no importa lo que haya hecho, no importa lo que esté haciendo
Me quiero y me acepto…no importa los errores que cometí, me comprometo a hacer lo que puedo hacer ahora
Me quiero y me acepto…no importa el daño que me hicieron en el pasado
Me quiero y me acepto…sin condiciones

Los siete pasos del Amor

lunes, 29 de abril de 2013

PENSAMIENTOS ATRACTORES Y AMOR




El título de la entrada de hoy puede resultar desconcertante, pero quería dar a entender que “Los siete pasos del Amor” tienen una fundamentación en conceptos evolutivos y psicológicos. La tercera línea de evolución de “Los siete pasos del Amor” es la evolución cultural. Para tener un determinado desarrollo personal, conductual y de relación es necesario tener un desarrollo cultural o dicho de otra manera, una forma de comprender el mundo.

La forma de comprender el mundo es la forma en que genero mi mundo. Las experiencias no son independientes de lo que pienso de ellas. Por eso trabajar las creencias es fundamental para modificar las circunstancias de mi vida.

Lo siguiente es una lista de pensamientos relacionados con cada uno de “Los siete pasos del Amor”, cada uno de estos pensamientos es un pensamiento “atractor”.

El concepto atractor proviene de la dinámica de sistemas. Un sistema “atractor” es aquel en el que los demás elementos del sistema se estructuran en torno a un punto, aunque en apariencia el sistema es caótico. El atractor actúa a modo de imán, de forma que atrae hacia sí a los demás elementos.

Este concepto es muy útil para entender la evolución mental, puesto que la mente también es un sistema regido por leyes dinámicas no lineales. Los pensamientos también actúan como atractores, de forma que las experiencias y los conceptos, aparentemente caóticos en mi vida, son literalmente atraídos por ciertos “pensamientos-forma” que determinan mi comprensión del mundo y por lo tanto las experiencias que vivo.

Es fundamental entender que la apariencia caótica de ciertas situaciones no son más que un reflejo de esos “pensamientos-forma” que sostengo, pensamientos que sólo yo puedo cambiar y que además, tengo el poder de cambiarlos.

¿Qué atraigo a mi vida? ¿Atraigo amor y prosperidad?¿O atraigo conflicto y dolor? Tú puedes cambiar tu vida, pues como dice Louise L. Hay, nadie más puede pensar en tu mente. Lee con cuidado la siguiente lista, si uno de estos pensamientos genera una fuerte impresión en ti, es posible que estés ante un “atractor”. Revisa de qué forma se relaciona con tu desarrollo personal para descubrir en cuál de “Los siete pasos del Amor” se desenvuelve tu vida. Probablemente, esto dará sentido a las relaciones que estableces contigo mismo y con los demás. Comprender es el primer paso para amar, para poder decidir lo que quiero, más allá de condicionamientos aprendidos. La vida es un gran aula de aprendizaje, disfrutemos de este recorrido de amor, sabiduría y perdón.

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 1: “No puedo vivir sin ti”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 2: “Te necesito”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 3: “El poder de mi vida está en mí”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 4: “Soy capaz de transformar mi vida”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 5: “Decido mi vida”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 6: “Voy a cocrear mi vida con tu ayuda”

Pensamiento “atractor” predominante en el Paso 7: “Como es dentro es fuera. Soy parte del Todo”

 

Sinceramente, espero que esta entrada os ayude a modificar vuestra comprensión del mundo.

Un cordial saludo

Los siete pasos del Amor

 

 

 

jueves, 25 de abril de 2013

EL AMOR ES UN REGALO



El amor es un regalo, por eso sólo puede vivirse desde el presente. Cualquier acto de amor se da ahora. ¿Cuántas veces nos empeñamos en vivir un pasado que sabemos que no regresará? ¿Cuántas veces dejamos de vivir por recordar o anticipar lo que sucedió y sucederá en nuestras vidas?

Tienes la opción de vivir desde lo que sucede o elegir anclado en los mismos errores. Cualquier opción es válida, pero cualquier opción depende única y exclusivamente de ti.

Somos los creadores de nuestra vida, no las víctimas de nuestra circunstancia. Sentir el ahora, vivir el regalo de la vida tal y como sucede en este mismo momento es la mejor forma de conocerme a mí mismo. No se puede amar aquello que no se conoce, por lo tanto no podemos amarnos desde el rencor del pasado, desde el recuerdo nostálgico de lo que fue, desde la pereza de los objetivos inalcanzables.

Yo soy capaz de cualquier cosa que me proponga, ahora, en este instante, porque en este instante concreto tengo la posibilidad de elegir lo que quiero pensar, lo que quiero realizar en mi vida, lo que quiero materializar en este momento.

La magia no existe, existe el reconocimiento de mi verdadera esencia, más allá de mi historia personal, más allá de los condicionamientos impuestos desde fuera. Mi verdadera esencia está en mí y es infinita, si reconozco esta verdad, ahora, el mundo es un gran supermercado de regalos inagotable donde sólo tengo que escoger lo que quiero.

Empecemos a vivir ahora, empecemos por reconocer el presente, el regalo.

Los siete pasos del Amor

jueves, 18 de abril de 2013

LA ENERGÍA CURATIVA DE PERDONAR A OTROS





Hay una cuestión de “Los siete pasos del Amor” que siempre crea un poco de confusión y un bastante de polémica: El tema del perdón. Por eso me gustaría hablar un poco sobre como entender el perdón en el camino hacia el amor.

En primer lugar, para mí el odio está ubicado en el segundo paso del amor. Cuando nos enfrentamos a las pasiones, la línea que separa el amor del odio es muy delgada.
El odio es la pasión que sobreviene cuando el objeto de mi deseo no cumple con las expectativas que me he creado sobre él. Y eso significa que la causa del odio, al igual que la del amor, no está en el otro, sino dentro de mí. Por lo tanto, yo soy el único que puede dejar de odiar.

Ahora bien: ¿Qué motivos puedo tener yo para perdonar a alguien que me ha hecho mucho daño? Realmente no hay ninguno, es una cuestión de elección. Amor y odio son energías contrapuestas, cuanto más de uno, menos de otro.
El odio nos permite seguir ligados apasionadamente a eso otro que un día amamos, aunque ahora no queramos saber nada de él. El odio nos cierra a la experiencia del amor, porque al destinar nuestra energía al otro, nos impide destinarla a nosotros mismos, que somos la fuente del amor.

Odiar no es un juicio respecto de lo bueno o malo que alguien es, odiar es una elección sobre lo que quiero en mi vida. De la misma manera, perdonar no es un juicio sobre lo que me hicieron o dejaron de hacer, sino un acto para desprenderme de ese alguien que puede que me hiciera daño.

Somos los únicos que tenemos acceso a nuestras emociones, es el maravilloso regalo de ser humanos, tener la capacidad de pensar sobre ellas, de convertirlas en sentimientos, es el ejercicio de nuestra libertad.
Sólo tú puedes decidir qué quieres sentir, aunque no puedas decidir la calidad emocional de tus experiencias.

El odio actúa como la grasa en un vaso de cristal. Por mucho que lo llenemos de agua, si la grasa permanece, nadie querrá beber en él. Sólo tú tienes el poder de limpiar el vaso o dejarlo sucio. Las causas de por qué está manchado no importan, sólo es importante lo que quieras hacer ahora.

Y ahora es el momento para, definitivamente, limpiar nuestro vaso. Este es uno de los objetivos de “Los siete pasos del Amor”, conocer nuestras manchas para acertar con el detergente más adecuado. 
No pueden coexistir amor y odio, perdonar es el primer acto de amor incondicional que podemos hacer, no hacia otros, sino hacia nosotros mismos. Porque perdonar es descubrir que la fuente del amor nace en nosotros. Y cuando descubrimos esto, una nueva primavera amanece en nuestro interior.

Los siete pasos del Amor 

martes, 9 de abril de 2013

EL AMOR ESTÁ EN TI



En la vida nos han dicho que la generosidad es una de las mayores virtudes del Ser Humano, una de las características de la bondad…Y creo que es cierto, pero…¿Qué damos? ¿Con qué intención? ¿Regalamos sinceramente o lo hacemos desde la necesidad de recibir algo a cambio?

Estas son las preguntas que nos planteamos desde el tercer paso de “Los siete pasos del Amor” y conviene contestar con cuidado. El Amor está dentro de nosotros, así que no necesitamos que nos quieran a través de nuestros regalos. El Amor está dentro de nosotros, así que no podemos regalar aquello que no tenemos.

Si ponemos a los demás por delante de nosotros, al final nos quedaremos vacíos y estaremos regalando humo, necesidades no cubiertas y frustraciones. El tercer paso de “Los siete pasos del Amor” se basa en la Autodependencia y se manifiesta en la reciprocidad. En la idea de que yo soy la persona más importante de mi vida.

Mi vida es lo más importante y si quiero regalarte mi vida, no me queda otra que tener una vida digna de ser regalada. Quiero tratarte como me trato yo, así que a ambos nos conviene que me trate realmente bien, puesto que somos iguales.

El amor a uno mismo no es un gesto de egoísmo, es una necesidad personal de crecimiento. Es una oportunidad de compartir mi experiencia personal. Sólo desde este amor a uno mismo, puedo empezar a entender lo que significa el amor a los demás, el amor a lo demás.

Cuídate mucho, quiérete mucho, llénate mucho, acéptate mucho…porque es la única forma de que me cuides, me quieras, me llenes y me aceptes, realmente como soy, realmente como eres. Es la única forma de que podamos compartir nuestra vida, la única forma de convivir sinceramente.

Feliz semana a tod@s

Los siete pasos del Amor 

viernes, 5 de abril de 2013

AMAR EL AMOR:UN EJERCICIO PARA ENCONTRAR



Resulta que a cuenta de nuestros enfados y desilusiones muchas veces gritamos a los cuatro vientos: “No creo en el amor”. Si consideramos que el amor es la fuente de lo que realmente soy, lo que estoy diciendo realmente es “No creo en mí mismo” y este pensamiento se convierte en un callejón de muy difícil salida.

¿Cómo romper este círculo vicioso? Desde “Los siete pasos del Amor” os proponemos empezar por el principio y el principio en este caso es, simplemente amar. Amar a la fuente del Amor, para empezar a descubrir que más que un sentimiento, el Amor es el origen de todo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos.

No creer en el Amor es tanto como decir que no creo en el aire que respiro o la tierra que piso. Por eso hay que empezar por ser conscientes de que aun sin querer, estamos respirando, conscientes de que estamos pisando tierra, sea la que sea.

Por eso te propongo el siguiente ejercicio que practicamos en el taller “Los siete pasos del Amor”:

Sitúate delante de un espejo donde puedas verte de cuerpo entero (si estás solo o sola es mejor que lo hagas sin ropa). Respira profundamente cinco veces o hasta que comiences a notar que estás más tranquilo y relajado.
Observa cada parte de tu cuerpo: Tus ojos, tu boca, tu nariz, tu pecho, tus caderas, tu sexo, tus piernas, tus manos, tus pies…Obsérvalos sin juzgar, detenidamente, tranquilamente, el tiempo que consideres, dejando que cualquier emoción que se presente esté ahí, sin más.
Agradece todo lo que esa parte del cuerpo te da, busca el agradecimiento en tu corazón, agradece sinceramente todo lo que tu cuerpo hace por ti.
Cuando hayas observado tu cuerpo así, lleva tus manos cuatro dedos por encima del ombligo, donde está situado el centro de tu poder personal. Visualiza una estrella de luz que nace dentro de ti, justo en ese lugar. Deja que poco a poco la estrella vaya generando más y más luz.
Cuando quieras, mueve la estrella para llevarla allí donde hayas sentido dolor o rechazo, a esas partes de tu cuerpo que no te gustan, que rechazas sin querer o aquellas que te hubiera gustado que fueran de otra manera. Utiliza la estrella para llevar más amor y agradecimiento a esas partes.
Cuando estés preparado, mira a tus ojos y agradece el amor que nace en ti, que está ahí presente, como el aire que respiramos, aunque no nos demos cuenta siempre.

Espero que este ejercicio te resulte tan sanador y agradable como me ha ayudado a mí y que podamos compartir la experiencia.

Un gran abrazo

Los siete pasos del Amor

martes, 2 de abril de 2013

VOLVER AL CORAZÓN





Hoy me gustaría compartir con vosotros una cita de Claudio Naranjo, en concreto de su libro “Entre meditación y psicoterapia” pues me parece una de las claves del cuarto paso de “Los siete pasos del amor”.

“La consciencia de sí mismo y el conocimiento de sí mismo, funciones ambas del desarrollo interior de la persona, parecen estar dotados de una cierta tendencia a contagiarse”.

El cuarto paso es el del conocimiento de sí mismo, un conocimiento que nace del descubrimiento libre del yo, así que Claudio nos da la clave para caminar desde el tercer paso de la “Autodependencia” al cuarto paso del “Conocimiento”

No puede haber conocimiento sin consciencia, pero a la vez, la consciencia es el medio para conocerse a sí mismo, merced a un “reconocerse” a uno mismo, que yo considero un “re-cordarse”, en el sentido original del término: Volver al corazón.

Así pues, en realidad conocerse no es más que volver al corazón de uno mismo, explorarse y ser consciente de nuestros deseos, necesidades, potencialidades y límites. Es un conocimiento donde también necesitamos a otro que nos sirve, a la vez, de guía y espejo. Es un conocimiento que nos hace darnos cuenta de una de las verdades más olvidadas e importantes: Somos únicos, cada ser individual es parte de esta sinfonía del Universo y sin cada uno de nosotros, no puede existir esta música, quizá hubiera otra, pero no ésta. Así que “reconozcámosnos”  como lo que verdaderamente somos, seres únicos, insustituibles, perfectos en nuestra imperfección, pero absolutamente necesarios en el orden perfecto de las cosas

Los siete pasos del Amor